Frescura e inmediatez son las nuevas consignas del vino. De hecho, en los últimos años, gracias también al renovado interés por la moderación, los vinos bajos en alcohol son cada vez más populares entre los consumidores.
Para responder a las nuevas tendencias del mercado, Piccini reescribe una vez más las reglas del juego, lanzando el Chianti Slim, que con sus 11 grados representa la nueva frontera del vino. Y sin embargo, como todas las revoluciones, ésta también nos devuelve a los orígenes. En la antigüedad, el Chianti siempre ha tenido una graduación alcohólica baja. El vino de nuestros abuelos rara vez superaba el 10-11%: la mayor ligereza realzaba el perfil afrutado, iluminando las veladas en compañía. Esto nos recuerda que para romper las reglas y reescribir el futuro es esencial mirar hacia atrás, una filosofía que Piccini siempre ha perseguido.
En la copa, nuestro Chianti Slim muestra un vivo color rojo rubí con reflejos violáceos. El aroma se abre con fruta roja fresca, que juega con notas de cereza y toques florales de rosa. En boca no pierde su tono esbelto, seguido de una notable frescura que realza la bebibilidad, hacia un final de gran elegancia.

