Desde hace más de un siglo, Piccini 1882 representa la excelencia del vino italiano en el mundo. Fundada en el corazón de la región del Chianti Classico, la empresa ha sabido evolucionar manteniendo intacta su identidad, combinando tradición e innovación. Con cinco fincas repartidas por la Toscana, Sicilia y Basilicata, Piccini 1882 cuenta la historia de la diversidad de los territorios italianos a través de vinos de calidad y una filosofía de producción basada en el respeto al terruño y la sostenibilidad.
Cinco generaciones al servicio de la tierra
La larga historia de Piccini 1882 hunde sus raíces en el corazón del Chianti Classico. A la sombra de las suaves colinas colinas toscanasde un puñado de tierra, Angiolo Piccini fundó una pequeña bodega, destinada a escribir la fortuna del vino toscano. Corría el año 1882. Desde entonces, la empresa se ha labrado una posición de prestigio en el panorama vinícola nacional e internacional, y hoy cuenta con una sólida presencia en más de ochenta países de todo el mundo. Desde su sede en Casole d’Elsa, Piccini 1882 se presenta como el audaz embajador del vino italiano.
A lo largo de los siglos la bodega siempre ha mantenido su filosofía, que durante casi 140 años ha animado cada una de su botellas desde hace casi 140 años. La guardiana de esta tradición es la familia Piccini, que dirige la empresa desde hace cinco generaciones, siguiendo el espíritu y los valores de su antiguo progenitorAngiolo Piccini. El cuya visión está consagrada en una frase que le gustaba repetir a menudo y que resume perfectamente la filosofía de la empresa:
Lo que cuenta no es cuánto haces, sino cuánta pasión pones en lo que haces”.
En alas de estos principios, Piccini 1882 es es garantía de excelencia, en el signo de la más alta identidad territorial con la mirada puesta en las realidades históricas del vino. Junto a su profundo respeto por la tradición, la empresa siempre ha tenido el valor de mirar al futuro con ambición, como demuestra el moderno cambio de marca emprendido en 2021. A principios de año, la bodega anunció su cambio de imagen: el antiguo nombre Tenute Piccini da paso a la nueva marca Piccini 1882, culminación de una radical de crecimiento del Grupo.
Mario Piccini, director general de la empresa, acoge con entusiasmo la operación:
‘Con Piccini 1882 comienza un nuevo capítulo de nuestra. Es una marca que nos permitirá ser más distintivos y más claros en nuestros mensajes e iniciativas. Si Tenute Piccini representaba la pluralidad y el conjunto de nuestras casas vinícolas, Piccini 1882 es un unicum: es la empresa matriz que engloba todas las fincas y el emblema del universo de valores que siempre ha guiado nuestro trabajo diario”.
Del Chianti Classico al Etna: el proyecto de las fincas
Piccini 1882 se ha fijado el ambicioso objetivo de contar la historia del vino italiano a través de su excelencia. Por este motivo o, así como la popular marca “Piccini”, el histórico familia toscanainauguró el proyecto de las fincas; ccinco trozos de Italia que encapsulan lo mejor del panorama vinícola italiano. El hilo conductor que une y anima a las cinco fincas es el respeto de una filosofía de producción que realza el estrecho vínculo entre los vinos y su lugar de origen, acentuado por el régimen ecológico que se observa desde la cosecha de 2018. En Toscana, lal camino enológico trazado por la familia Piccini pasa por las sublimes colinas del Chianti Classico, bordeando la bella Maremma toscana y así pierdeen encantador tierras de Montalcino. Desde hace unos años, este rico de propuestas, se añadieron las fincas volcánicas de Regio Cantina, en las tierras lucanas del Buitre, y Torre Mora, encaramada en las laderas del Etna.
Fattoria di Valiano: la cuna del Chianti Classico
Inmerso en el verdor de Castelnuovo Berardengaentre las espléndidas colinas del Chianti Classico, la Fattoria di Valiano cuenta con una extensión total de nada menos que 230 hectáreas, 75 de las cuales son viñedos. Las viñas, todas ellas de gestión ecológica, son inspeccionadas constantemente por la atenta mirada del enólogo Pasquale Presutto. Su atención se centra en seleccionar las parcelas y vinificaciones más expresivasobteniendo así vinos representativos del territorio y de la máxima calidad.. El alma de la finca gira en torno a la producción del delicioso Chianti Classico, para el que se reservan dos viñedos exclusivos y especialmente dedicados. La inmensa pasión, combinada con el clima y el suelo óptimos, crean las bases esenciales para el refinados vinos de Valiano.
Finca Moraia: el eco dela Maremma toscana
Puesto en el corazón de la Maremma Ascana, Tenuta Moraia se extiende sobre 160 hectáreas. El clima mediterráneo y la proximidad al mar garantizan un microclima ideal para la viticultura. Los vinos de la finca se fijaron el ambicioso objetivo de reinterpretar la tradición en clave moderna, conservando la elegancia típica de los grandes vinos de la costa toscana. Cada botella de Tenuta Moraia se presenta como una fiel expresión del territorio, con la precisa intención de difundir la excelencia de este soberbio rincón de la Toscana.
Villa al Cortile: laexaltación del Brunello
Bañada por el sol de la Toscana, Villa al Cortile cubre el lado sur de Montalcino. Sus 12 hectáreas de viñedos discurren entre Montosoli y el de Lavacchio. De estas tierras sale un delicioso Brunello di Montalcino, que recuerda a su tierra de origen en cada gota. Sencillez, equilibrio y armonía son los tres pilares que rigen la producción de la finca, que siempre ha antepuesto la calidad a la cantidad; una filosofía que se traduce en la exaltación del Sangiovese. Las caricias del sol de primera hora de la mañana disipan el frío de la noche, dando a la fruta finura y profundidad. Los vinos de Villa al Cortile son orgullosos abanderados de su terruño y manifiestan en la botella todas las particularidades de estas colinas.
Torre Mora: el triunfo del Etna
Torre Mora abraza los flancos del Etnaen un entorno impresionante que deleita la vista y el paladar. Las laderas del volcán siciliano ofrecen un territorio único para la viticultura, debido a la matriz volcánica del suelo, la altitud de 600-700 m sobre el nivel del mar y una considerable amplitud térmica entre el día y la noche. El príncipe absoluto es el Nerello Mascalese, que junto con el Nerello Cappuccio compite por crear el delicioso Etna Rosso DOC. El otro protagonista es el Carricanteuna variedad de uva blanca, que presta su frescura al Etna Bianco DOC. La naturaleza impermeable del terreno obliga a los viticultores de Torre Mora a enfrentarse a retos constantes, que se resuelven mediante el uso de cordón espolonado en las pequeñas zonas llanas y el alberello en las terrazas.. Cada vino de la finca expresa la auténtica alma explosiva del Etna y cuenta la antigua historia de esta tierra.
Regio Cantina: a los pies del Buitre
A los pies del Vulture, en el verde de la Basilicata virgen, se alza Regio Cantina. Las 15 hectáreas de viñedos de la finca se extienden sobre un manto de tierra único: el exuberante paisaje del Vulture. El antiguo volcán se eleva sobre la meseta y, como un padre, vigila los valles de abajo, dotándolos de un terruño excepcional que hace que esta zona sea única en todo el cuadrante mediterráneo. El fruto de los viñedos de Regio Cantina es el exquisito Aglianico del Vulture, una de las mayores excelencias del horizonte vinícola italiano. La finca ha adoptado una línea ecológica que se refleja en la elección de métodos tradicionales y una viticultura sostenible. Sin embargo, Regio Cantina también se ha armado con las técnicas de vinificación más modernas, haciendo un guiño a la vanguardia.

