La familia Piccini desembarca en el majestuoso paisaje de las Langhe, adquiriendo la histórica marca “Porta Rossa”, una antigua bodega que ha contribuido a escribir la historia del vino piamontés. Sus orígenes se entrelazan con los acontecimientos del pasado y hacen retroceder las manecillas del tiempo hasta las hazañas de Napoleón Bonaparte.
Durante sus expediciones a tierras italianas, los oficiales del general francés quedaron asombrados por la belleza que se desplegaba ante sus ojos. Las tierras del Piamonte prestaban a sus miradas un poético vaivén de colinas, pueblos e hileras de viñedos que se perdían más allá del horizonte. Entre los soldados franceses que se enamoraron de este trozo de Italia estaba Assiccapitán del ejército napoleónico y protagonista de nuestra historia. Quedó encantado con el panorama de las Langhe, Assic decidió erigir un palacio en lo alto de una colina, en Diano d’Alba, elegida como ermita durante sus largas estancias en Italia.
Incluso hoy, el palacio destaca entre las calles del pueblo, con su inconfundible fachada dominada por la solemne puerta roja. A lo largo de la historia, muchos personajes ilustres han cruzado sus puertas rojas, entre ellos el coronel saboyano Giuseppe Castellazzo, que dio al palacio un uso vinícola. Pero el verdadero invitado de honor fue el primer rey de Italia, Víctor Manuel II. Al caballeroso rey le encantaba perderse en los placeres de la mesa y, en sus frecuentes estancias en las Langhe, cruzó varias veces la “puerta roja” para entregarse a la buena bebida. Finalmente, en las últimas décadas, las llaves de la bodega han pasado a las hábiles manos de Pierfranco Bonaventura, uno de los enólogos más reputados del Piamonte. Gracias a su técnica, Pierfranco ha transformado el icónico “Porta Rossa” en una marca internacional, convirtiendo la bodega en uno de los hitos de los vinos de las Langhe.
Ponemos nuestra experiencia al servicio de la tradición”, subraya Pierfranco, “prestando una atención maníaca a la materia prima y a su elaboración en nuestras bodegas. Nuestro objetivo es realzar e interpretar el territorio, por eso nuestros vinos envejecen exclusivamente en grandes barricas. El largo periodo de reposo en madera permite que el vino adquiera una estructura notable y un gran potencial de envejecimiento. Nuestras consignas son la calidad y la excelencia. Así nacen nuestras etiquetas más prestigiosas, incluido el príncipe de las Langhe: Barolo”.
Bajo la hábil dirección de Pierfranco Bonaventura, “Porta Rossa” ha inscrito su nombre en el cuadro de honor de las bodegas piamontesas, labrándose un lugar de honor en el panorama vinícola de las Langhe. Consciente de su ilustre pasado, la familia Piccini retoma el legado de “Porta Rossa”, asumiendo las riendas de la prestigiosa marca bodega piamontesa, con su archivo histórico que conserva las antiguas y gloriosas añadas de la empresa.
La filosofía de “Porta Rossa” está en estrecha armonía con la misión de la familia vinícola italiana, que lleva 140 años contando la historia de Italia a través de sus excelentes vinos. Desde hoy, el vasto horizonte enológico de Piccini 1882 abarca las colinas de las Langhe, respetando la filosofía de producción que exalta el estrecho vínculo entre los vinos y su lugar de origen.

