Nuestra historia comienza hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo del corazón de la Toscana: Poggibonsi. Aquíen 1861, en el año deunificación de Italia, nació Angiolo Piccini, fundador de una aventura que abarca cinco generaciones. Heredero de una familia de comerciantes, el joven Angiolo seguía con interés los negocios de su padre, pero las telas no le interesaban. Así que un día, con sólo 21 años el joven da un empujón a su destino, abandonando los planes que la familia le había bordado, para perseguir su verdadera pasión: el mundo del vino. Así empezó la aventura de Piccini, a partir de aquella chispa valiente y rebelde que llevó a Angiolo a fundar una bodega, rompiendo con su pasado. Corría el año 1882.
En pocos años, la joven bodega empezó a cosechar sus primeros éxitos, gracias sobre todo a la vena emprendedora de Angiolo y a la inherente propensión de su familia al comercio. Mientras tanto, da par que crecía el volumen de negocio de lala empresatambién este rincón de la Toscana está experimentando un fermento y un desarrollo sin precedentes. Todo un mundo gira en torno al vino, configurando el perfil social y económico de los pueblos del Chianti.
En la cima de su éxito, en 1925 Angiolo dejó la empresa a sus hijos Mario y Arturo. hijos Mario y ArturoPiccini se convirtió en un negocio familiar. Sus herederos pueden contar con 50 hectáreas de tierra y una valiosa lección: “Lo que cuenta no es cuánto haces, sino cuánta pasión pones en lo que haces”.
Mario recoge el testigo de su padrecon la ambición de inaugurar una nueva temporada de goles. Su tarea, sin embargo, no es nada fácil: las tormentas de la historia se interponen en su camino, amenazando su trayectoria. Son los años de la Gran Depresión y de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ello, Mario demuestra ser un capitán hábil y valiente y, gracias a su audacia, escribe la edad de oro de Piccini.
Como experimentado hombre de negocios, Mario sabe que el camino hacia el éxito pasa por las vías. Siguiendo esta intuición, la bodega cambia de casa y se instala frente a la estación de Poggibonsi. A través de las vías, los vinos Piccini llegan a los cuatro puntos cardinales.
Pero el siglo XX es un siglo que no da descuentos y en 1943, un día de diciembre, las manecillas de la historia se detuvieron. El cielo de Poggibonsi se tiñó de negro y el zumbido de los aviones resuena en el aire. Desde arriba, más allá de las nubes, un Las bombas llueven sobre la ciudad. En el pandemónium que se desata, incluso la bodega Piccini queda reducida a un montón de cenizas. Sin embargo, Mario no es de los que se desaniman y ni siquiera las bombas echan por tierra su tenacidad. Enrollándose las mangas, en elaños 50 funda un consorcio un consorcio que insufla nueva vida al comercio del vinoimpulsando la economía local. Al mismo tiempo, Mario revitaliza la imagen de la marcagracias a un enfoque y pionera campaña de comunicación que abre la puerta a clientes internacionales. Símbolo de esta nueva identidad es el “Chianti Preferito”, que acompaña a el renacimiento dela empresa, en Italia y en el extranjero.
En 1963Mario dejó el timón de la empresa a su hijo Pierangiolo. Con sólo 29 años, el chico se encuentra a la cabeza de un coloso, pero, como su padre, no se deja intimidar. Bajo su dirección, la bodega cambia de aspecto e residencia, trasladándose de Poggibonsi a Castellina in Chianti. La operación ya deja entrever el espíritu dinámico y rebelde de Pierangioloque, con motivo del traslado, invirtió en la compra de 155 hectáreasen las tierras del Gallo Negro. Pero la vena emprendedora de Pierangiolo no termina ahí. Tras el duro golpe de la reestructuración financiera de 1984, Piccini vuelve a la carga dispuesto a cosechar nuevos éxitos. La experimentación y la innovación caracterizan el espíritu de la tercera generación, que pone sus miras en dos rincones de excelencia de la Toscana: el Chianti Classico y la Maremma toscana..
Nn 2004 Pierangiolo entregó las riendas de la empresa a su hijo Mario, dispuesto a escribir su nombre en la epopeya familiar. Mario revela inmediatamente su carácter explosivo y, en los años siguientes, cambió aún más el horizonte de la empresa: Piccini echó raíces fuera de la Toscana, adquiriendo un perfil cada vez más nacional. Además del famoso marcaMario inaugura el proyecto fincas, un camino paralelo que pasa por las más altas cumbres de la excelencia vinícola de nuestro país. La familia Piccini, sin embargo, no olvida sus orígenes toscanos y en 2018 completa la adquisición de Chianti Geografico, una finca histórica que ha hecho famoso el Chianti Classico en todo el mundo. Al año siguiente Piccini desembarca en el continente asiático, echando raíces en Shanghai, con la apertura de sus propias oficinas en el corazón de la metrópolis china.. En 2020, por último, en el marco de una reorganización completa, la empresa inaugura su nuevo centro de producción en Casole d’Elsaque exalta en cada rincón el espíritu dinámico de Piccini. Aquí, el amplio espacio y las modernas líneas de embotellado han permitido aumentar la capacidad de producción, proyectando la bodega hacia las alturas del panorama enológico.
Mientras tantoPiccini abre sus puertas a la quinta generación: Benedetta, Ginevra y Michelangelo se incorporan a la histórica empresa familiar. Bajo la atenta mirada de su padre Mario, los tres jóvenes aportan nuevas ideas y nuevos horizontes por explorar: Piccini desembarca en el mundo digital, revolucionando su su forma de comunicar el vino y demostrando, una vez más, que está a la vanguardia de la innovación. Mientras tanto la bodega supera los tiempos oscuros de la pandemia y celebra su 140 aniversario en 2022, en un vínculo eterno que une familia, pasado y futuro. Recordando siempre las palabras con las que empezó todo: “Lo que cuenta no es cuánto haces, sino cuánta pasión pones en lo que haces”.
NUESTROS VALORES
Como enseña la historia que acabamos de relatar la familia y la visión empresarial son las coordenadas esenciales que trazan nuestro universo de valores. A lo largo de más de 140 años, cada generación ha estampado su firma, contribuyendo a dar forma a la identidad y originalidad de la bodega. Desdelos comienzos siempre hemos mostrado siempre un enfoque innovador, escuchando, sin prejuicios, las exigencias de los consumidores y actualizando constantemente nuestra nuestra oferta para responder a las nuevas tendencias del mercado. Esta filosofía es el resultado de la fuerte personalidad de la familia Piccini, que ha moldeado la empresa a su imagen y semejanza, dándole un carácter enérgico y dinámico. Precisamente en virtud de nuestra naturaleza volcánica, Piccini representa hoy un unicum en el horizonte vinícolaofreciendo vinos que dialogan con la modernidad. El corazón de esta filosofía es “Chianti Arancio la etiqueta que ha consagrado a la empresa ante el gran público. Su historia contiene un auténtico manifiesto del espíritu Piccini, en una especie de compendio que resume todos nuestros piedras angulares.
En el umbral del año 2000Mario Piccini hace su apuesta: rediseñar el más clásico de los vinos italianos y ofrecer así un Chianti fresco y moderno a las nuevas generaciones. La intención declarada es coger de la mano uno de los símbolos de la tradición vinícola toscana y llevarlo al nuevo milenio.
“Quería dejar huella”, comenta Mario Piccini – haciendo un Chianti que rompiera moldesrompiendo también con las etiquetas habituales que dominaban entonces el panorama vinícola. Para ello, pensé en un color rojo vivo, pero mi hermana cortó de raíz mi entusiasmo alegando que el rojo recordaba la tradición., y relancé proponiendo un amarillo brillante. Mi padre, entonces director general de la empresa, encontró la solución perfecta: “Somos una familia”, nos amonestó, “y siempre debemos llegar a un compromiso”. Así nació la etiqueta naranja“
La apuesta resulta un éxito: nace el Chianti Arancio. Son la ola de su triunfo en triunfo, toda la industria vinícola ha cambiado de aspecto pintándose del característico color naranja, que expresa dinamismo e innovación, dos vías que, siempre han recorrido..
Desde entonces, muchas otras etiquetas han acompañado nuestra historiaofreciendo un viaje de 360 grados por la Italia del vino. La amplia gama de vinos de autor Piccini permitede hecho desde las burbujas espumosas de la región del Véneto hasta los vinos volcánicos de Sicilia, pasando por las prestigiosas excelencias toscanas. El rasgo estilístico que une cada nuestros vinos se resume en su aspecto vibrante y contemporáneo. Pero, por encima de todo, cada botella lleva a la mesa ese brío y aire de hogar que hacen de Piccini la familia del vino italiano.

